Espais C

Cuento contado, cuadro acabado

Comisariada por Julia Keller y Michael Lawton

Inauguración: Jueves 22 de octubre a las 19 h

Una exposición de Michael Lawton y las niñas y los niños de la Escola dels Encants en el marco del programa espais c (“Espacios de creación artística en escuelas de primaria”). Espais c es un programa del Consorcio de Educación y el Instituto de Cultura de Barcelona que pone en diálogo la práctica artística y el ámbito público de la educación primaria a través de procesos de convivencia de larga duración.

Helados que viven en un bosque, explosiones de color, palacios llenos de felicidad y tristeza, islas misteriosas teñidas de rojo, leones atrapados, perros-avión, planetas enfadados…

Un mundo de fantasía surgido de la colaboración entre los alumnos y las alumnas de primaria de la Escola dels Encants y el artista-escritor Michael Lawton, quien durante los cursos 2024-2025 y 2025-2026 trasladó su estudio a una aula del colegio e invitó a la comunidad educativa a adentrarse en su imaginario artístico.

En esta particular vuelta a la escuela, el taller de Michael se convierte en un universo propio donde los protagonistas —las niñas y los niños, las docentes y el artista— intercambian roles, cuestionan certezas y desaprenden maneras de crear. Cuando las manos están ocupadas, las conversaciones fluyen, los aprendizajes son multidireccionales y el arte se manifiesta en las situaciones más inesperadas.

Cuento contado, cuadro acabado se origina en la literatura, vira hacia la pintura y desemboca en una obra de arte colectiva que combina elementos visuales y narrativa oral.

El punto de partida del proyecto son algunos de los libros favoritos de las niñas y los niños, y sobre esta base el grupo de pintores crea una serie de obras a título individual. Al combinarlos aleatoriamente y repartirlos a un nuevo grupo, estos cuadros se despojan de sus referentes literarios para convertirse en el punto de partida de doce historias completamente nuevas escritas de forma colaborativa por doce dúos de niñas y niños escritores. 

Estas narraciones, contadas de viva voz por sus autores, flotan en el espacio expositivo sin rumbo aparente alrededor de doce nubes de cuadros, esperando a que descubramos las conexiones invisibles que los unen. Desde los márgenes, las obras de Michael observan este proceso mientras cuentan sus propias historias en voz baja.